
Que te haya tocado la lotería alguna vez no quiere decir que lo vaya a hacer siempre, aunque se diría que Unai se complace en dar la razón a los voceros que se empeñan en que jueguen algunos casi por decreto. En la ida el Valencia ganó al Sevilla porque tuvo el balón, lo escondió y lo manejó con criterio. Hoy también hemos tenido el balón porque nos lo han regalado, pero nadie ha sabido darle criterio y profundidad.
La primera parte del Valencia ha sido de chiste y poco se puede contar. En la segunda han salido Banega y Zigic, en un intento de cambiar la dinámica, pero no se ha conseguido, en gran medida porque el Sevilla se ha replegado aún más tras encontrarse con un segundo gol regalo de Albelda, que visto que con él no vale aquello de que el entrenador cambia al que tiene tarjeta, ha pensado agradecerlo demostrando sus extraordinarias virtudes como centrocampista organizador, y en vez de dársela a Banega u otro de los que sí saben, ha hecho la jaimitada de la noche. Pero bueno, seguro que el entrenador castiga el error tal como lo ha hecho con otros, verdad?
Fruto de ese repliegue sevillista, y más por empuje que otra cosa, el Valencia ha conseguido marcar por medio de Navarro, pero en gran parte gracias a la gran calidad de Nikola Zigic, estraña e injustamente marginado por Emery que solo lo utiliza cuando todo está perdido, y no siempre. Al menos no se ha perdido el goal average, algo es algo.
Resumiendo, que no me apetece seguir. Partido horroroso del Valencia, planteamiento mediocre de un entrenador mediocre, que una vez más se ha mostrado sin recursos para cambiar algo más que jugadores, y que de nuevo ha mostrado que en los partidos clave nunca da la talla. El día en que Emery consiga replantear un partido en el descanso tocarán las campanas de la catedral. Además, algunos jugadores hace tiempo que no están finos, pero es evidente que Emey no quiere o no sabe sacarlos del once dando oportunidad a otros, y así nos va.