
Se puede discutir sobre la figura de un árbitro tan irritante como Iturralde, que cuando escucha insultos se carga de orgullo y se pone el traje de supervillano, se puede señalar a Bruno por el incomprensible y casi infantil atropello que costó un penalty en contra, con evidente razón, se pueden discutir los cambios de Unai con argumentos plausibles, incluso la alineación inicial, pero lo que no se puede discutir es que al final el balón manda, y cuando le da por entrar pasa lo de Pamplona, que cualquier castañazo se convertía en gol de antología, pero cuando le da por no entrar pasa lo que pasó ante el Mallorca, que en vez de ganar 4-1 acabas empatando injustamente.
Yo no le doy más vueltas, éste sí es uno de esos partidos tontos del año, claramente diferente a otros que acabaron de forma parecida pero se desarrollaron de forma absolutamente diferente. Ahora se presentan varios problemas para los que hay que dar solución, y de ella dependen próximos partidos.
Villa está a una tarjeta de la suspensión, algo que se ganó en una rabieta de chiquillo, y su presencia ante al Madrid depende de que no le suceda lo mismo ante el Athletic. Mejor será que temple gaitas y sepa aguantar sir ver una amarilla, porque si algo echamos en falta el día del Barça fue presisamente a Villa y sus goles, y espero que no suceda lo mismo ante el equipo más odiado por el valencianismo y al que podríamos echar casi el guante en la clasificación caso de ganar, lo que sería un lujo y una gran alegría.
Otro problema, más grave aún, es la lesión de Silva. Emery tendrá que decidir entre cambiar el dibujo táctico (que cada día me parece más claramente un 4-2-3-1 de inicio que se va amoldando a cada momento del juego) para jugar con 3 centrocampistas, o mantener ése mismo dibujo supliendo a Silva con un remedo lo más eficiente posible. Si se decide por lo segundo, yo creo que la mejor opción sería la de P. Hernández. Mejor que Mata, que cuando ha jugado ahí no ha lucido, mejor que Michel, que está verde y ahora desenganchado del equipo, y mejor que Banega, Joaquín u otros inventos. Para mi Pablo, que está en un gran estado de forma, puede hacerlo muy bien en el centro como media punta o segundo delantero, con regate, llegada, pase y gol, y es la opción que elegiría en este momento.
Y el tercer problema es la clasificación para la Europa League, una liguilla que nos hemos complicado nosotros solitos dejando escapar puntos que debíamos tener en el casillero. Toca ganar al Lille como sea, y ello a pesar de las famosas "revoluciones" de Emery, que no creo que deje de lado ahora que se avecina un calendario exigente. Y todo ello con la duda del público que habrá en Mestalla, que en anteriores ocasiones ha sido muy poco. Pero sea como sea toca ganar, porque si no nos clasificáramos para la siguiente ronda sería un fracaso sin paliativos imposible de justificar.