jueves, 26 de agosto de 2010

Valoraciones ante la nueva temporada

Bueno, pues ya está aquí de nuevo la Liga. Comienza una nueva temporada, y vuelvo yo también al tajo, que ya toca. El sábado empieza todo y antes quiero hacer unas valoraciones generales para que a final de Liga me puedan acusar de tremendista o iluminado, pero nunca de ventajista.

- La plantilla
Se ha vendido mucho, y en general bien. Yo, en contra de la opinión popular, no sólo no lo critico si no que lo aplaudo, era necesario y además conveniente, porque la plantilla necesitaba hace tiempo una regeneración que se ha hecho al 60 o 70%, y aunque todo es criticable, el aficionado debería entender que hay que reinventarse contínuamente para mantener el hambre, la competitividad y el nivel, aunque parezca un constrasentido, porque además suele funcionar. Sobre los nuevos jugadores no me atrevo aun a opinar, no soy tan temerario como otros. Está claro que algunos han demostrado tener buen nivel desde el principio, casos de Topal, Soldado o Aduriz, y otros no tanto, pero las valoraciones habrá que hacerlas a final de temporada cuando hayan tenido tiempo de aclimatarse al equipo y la liga española en su caso. A mi en general me parece una plantilla adecuada y diversa, excepto en la defensa y quizá algo corta en la delantera, y todo dependerá de las ganas que le echen y la medida en que se les convenza para encontrar motivación y buena predisposición en cada partido y competición, sea con el sistema que sea, porque siendo importante ajustar el sistema a tus jugadores, al final, por mucho que se empeñen, es lo de menos si la actitud es la correcta y el trabajo táctico el óptimo.
- El entrenador
Este debe ser el año de Unai, es ahora o nunca. Este año, con una plantilla prácticamente sin estrellas, (aunque perviven algunas vacas sagradas que le deben imponer mucho respeto) es el año de demostrar que es ése entrenador que nos dijeron que era, que algunos aun mantienen que es, y que yo creo que no es ni de lejos, y ojalá me equivoque. Si es de verdad un tipo valiente, inteligente, y con el carácter y la capacidad suficiente para gestionar recursos, tácticas, competiciones, presión y entorno, cosa que yo dudo sinceramente, que lo demuestre de una vez, porque no va a tener más oportunidades. Y más le vale coger una buena dinámica desde el principio, porque como se le tuerzan las cosas puede que no llegue a Navidad. Por lo pronto un recién llegado ya se le subió a las barbas, y es que es de los pocos entrenadores de élite (ninguno en realidad) que en vez de dar toques de atención a los jugadores, los encajan, como en el caso de un valiente "soldado" que le apretó las clavijas a su "general" con unas declaraciones como mínimo curiosas.
- La secretaría técnica
Por ahora poco se puede decir, ni positivo ni negativo. En vez de Fernando Gómez, al que Llorente "amortizó" a patadas del cargo, ahora hay un secretario técnico al uso, callado y discreto, que mucho me temo que no pasará de mero jefe de ojeadores, porque el nuevo director deportivo, el que hace, deshace y decide, es el propio Llorente, así que, hablemos de él.
- La directiva
O mejor dicho, Llorente, que es quien maneja el cuchillo de cortar el bacalao con permiso de sus patrocinadores de Bancaja y la Generalitat. No le critico por las ventas que ya he dicho que me parecen adecuadas y en general muy productivas, pero aun estoy esperando que se baje el sueldo como dijo, y eso si que es imperdonable. Mentiras las justas, que las haya piadosas y comprensibles no justifica que se perdonen otras como esta, que duelen por perversas y dicen muy poco de las intenciones y buena voluntad deseables. Por si fuera poco, que se sepa, no hay novedades respecto a los graves problemas económicos, ni se reanudan las obras del nuevo campo, ni se han vendido parcelas, ni se ha procedido a la ilusionante democratización que, como se ha demostrado, era solo "prometer hasta meter". Y ni siquiera se dan explicaciones sobre lo que se hace o se deja de hacer, sobre el presente y el futuro de la entidad, o sobre la viabilidad económica. Mal, muy mal, esconderse no es la mejor manera de manejar la situación, y al final la percepción es que frente al Valencia siguen los mismos cabrones de siempre (citando a Toshack) mientras todo sigue igual, o peor.
- El entorno
Y con este eufemismo me refiero básicamente a la prensa, que sigue a la suya. Como de costumbre, la prensa deportiva valenciana (y allegados) sigue siendo más perniciosa que beneficiosa, y mucho más egoista y sibilina que honesta. Siguen manteniendo en el pedestal a sus protegidos y linchando de forma injusta e inmisericorde a los que tienen enfilados o les molestan, y poco les importa la evidencia o que una buena parte de la afición se dé cuenta de sus fobias, manías persecutorias y campañas propagandísticas que parecen a veces diseñadas con precisión y perspectiva. Al final, eso tan manido de que son meros transmisores de información al aficionado no se lo creen ni ellos, porque hoy día la opinión, y lo que parece opinión pero en realidad es deformación y campañas encubiertas, ocupan el 70% de lo que se supone debía ser simple información deportiva, y así nos va. Y no lo siento por quien se dé por aludido y se sienta ofendido, pero en cualquier caso me refiero a la prensa en general como creadores conscientes de opinión, a los periodistas en el desempeño de su trabajo en sus empresas públicas o privadas, y no a las personas que quedan cuando se despojan de su capa de "entendido en todo en posesión de la verdad y con permiso para exaltar o linchar según convenga" y son simples aficionados como cualquiera. Al final, y tiene narices, es mucho más objetivo y razonable el mero aficionado que sólo es de su equipo, que el periodista que defiende intereses que no suelen estar a la vista y suelen tener que ver más con cuentas de resultados que con información objetiva y opinión honesta.

Como remate, y tras este palo, quiero repetir que aunque desde el club y "entorno" se empeñen en que el Valencia solo opta a ser tercero en Liga como mucho y hacer un papel "decente" en Champions, yo mantengo que lo que debe transmitir un club de fútbol, y más uno como el Valencia, es ilusión/ambición, y no realismo/conformismo. El Valencia debe salir a por todas, con una predisposición valiente y no apocada, a ganarlo todo, a intentar que la ilusión se convierta en motivación, ésta en buenos resultados y más motivación, y así generar una dinámica ganadora, y tiempo habrá para, si las cosas no van como a todos nos gustaría y como en realidad es de esperar, redefinir los objetivos en virtud de la realidad.

En fin, que ya he "perpetrado" mi habitual ladrillo, y eso que quería ser breve. Vaya, que la vida sigue igual.

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