sábado, 27 de marzo de 2010

Partido para olvidar cuanto antes

Debo tener el día magnánimo porque, a pesar de una derrota abultada y dolorosa, a mi no me ha parecido que el Valencia haya hecho un mal partido, al menos mientras ha podido jugar con 11. Hasta la expulsión estaba siendo un buen partido, táctico pero con ocasiones, pero a partir de ahí el partido ha sido del Zaragoza.

Supongo que ahora muchos crucificarán a Zigic, no sin buena parte de razón, o, para variar, a Maduro o Fernándes, pero yo creo que hasta el primer gol no lo estaban haciendo mal ni mucho menos, de hecho han tenido ocasiones para ir por delante, pero tras el gol de Diogo y la expulsión de Zigic, el Valencia se ha salido del partido y ya no ha vuelto a entrar. A partir de ahí la actitud ha sido resignada e indolente dando el partido por perdido y pensando en la Europa League.

La culpa de la derrota no es achacable hoy a Emery, así que, para variar, voy a comentar el partido puntualizando en cada jugador.

César, ha estado vendido en los goles.

Dealbert, buen partido aunque con errores. El chaval lo borda en la anticipación y al corte, pero le cuesta mucho más en el cuerpo a cuerpo. A pesar de todo está siempre concentrado y atento y ha sido de los mejores hoy.

Maduro, ha vuelto a jugar de central y a hacerlo lo mejor posible dentro de sus posibilidades. Tiene buena actitud y predisposición, pero a veces se le nota falto de oficio en la posición. En el tercer gol está demasiado lento.

Bruno, mal partido, voluntarioso pero muy limitado. Empezó muy bien la temporada, pero se está diluyendo y a mi me parece cada día más malo.

Alexis, muy sobrepasado, hoy no se ha enterado de nada y ha bordeado la expulsión. en su descargo decir que no juega en su posición, pero no quiero engañarme, su temporada está siendo mediocre.

Ever, muy flojo, ha aparecido poco, tampoco ha rascado mucho, y ha dejado tirar tranquilamente a Diogo en el gol.

Fernandes, mucha presencia y trabajo, aunque sólo ha brillado en algún pase y algún control. Como es costumbre, será de los señalados hoy por determinada prensa que no le perdona que sea competencia de Albelda (cuando no lo es realmente), pero creo que este chico con partidos puede ser la pareja ideal de Banega y complementarse a la perfección. Claro, eso pasaría en el Arsenal, pero en el Valencia por lo visto es imposible.

Joaquin, tiene mucha técnica, pero es un jugador inútil, embrolla más que ayuda, ni resuelve ni decide, cada día desentona más en este equipo. No puedo con él, lo tengo atragantado.

Pablo, ha sido de los mejor arriba, pero tampoco es mucho decir, no es que se haya lucido ni mucho menos.

Mata, desaparecido. Cada vez que juega su posición teórica de mediapunta fracasa.

Zigic, ha tenido un par de ocasiones y se ha desesperado. Su expulsión no tiene excusa y ha sido la causa principal de la derrota. A pesar de ello, no quiero cargar contra él porque con toda probabilidad estaba hiper revolucionado intentando aprovechar una de las poquísimas oportunidades de que disfruta, esta vez por la lesión de Villa.

Chori, se le ven buenas maneras pero no es muy decisivo por ahora.

Baraja, testimonial.

Unai Emery no es culpable de la derrota en absoluto, pero buena parte de culpa de que a día de hoy algunos jugadores estén más fuera que dentro es suya.

Mención especial para el arbitraje. De verdad parece que es muy fácil pitarle al Valencia, los árbitros respetan muy poco al club, lo de hoy con el penalty a P. Hernández ha sido de risa, para una vez que un auxiliar nos pita algo el trencilla le desdice. Y el reparto de tarjetas también ha sido un cachondeo, lástima que haga muy poca gracia.

En fin, ya sabemos que sacando los punto de casa estaremos en Champions, así que tampoco me voy a deseperar. Ahora viene la Eurpoa League y hay que olvidar cuanto antes esta derrota concentrarse en ello.

martes, 23 de marzo de 2010

Lamentable artículo, triste personaje

No suelo, pero hoy he tenido el gusto de leer el diario Levante mientras almorzaba, y el disgusto de leer lo que ahora refiero. Escribo esto como contestación al, para mi, lamentable artículo de J.V. Aleixandre en el Levante de hoy. Doy por supuesto, e igual no es del todo así aunque sí lo es en buena medida, que el artículo, además de a colegas de otros medios, se refiere a también a muchos que nos dedicamos a opinar al respecto del Valencia desde foros, blogs y demás lugares de opinión al margen de los profesionales, como yo mismo. Ya sé que ni mucho menos va por mi que no soy nadie, pero lo siento como si así fuera. Soy muy consciente de que periodista tan excelso no se va a dignar leer y mucho menos contestar a un don nadie que, para más inri, se esconde tras un nick, eso que tanto molesta a los "profesionales", pero le contesto como si fuera a hacerlo, que es la única manera de contestar.

Por orden. Unai está últimamente más contento, si, o más tranquilo diría yo, y esa tranquilidad le lleva a estar mucho más expresivo y suelto que de costumbre. La tranquilidad viene de los últimos resultados, que mantienen al equipo en la Europa League y terceros en Liga, lo que ya de por sí es motivo de alegría, más si, como es lógico, le despeja mucho el camino hacia la renovación. Ud. puede decir que todos los que le "arreamos" lo hacemos por capricho o sin argumentos, pero nada más lejos de la realidad, los argumentos son muchos y variados, y expresados hasta la saciedad, por más que a ud. no le interese verlos. Además, lo de los "oscuros intereses" es de un infantil que causa hilaridad. No puedo hablar por sus competidores, que ellos se defenderán si quieren y no es de mi incumbencia, pero los oscuros intereses que pueden guiar a los aficionados que opinan por amor a su club y al arte, o sea, sin ganar nada por ello, son absolutamente ninguno, nada, rien de rien. Ni amistades, ni ganancias, ni conveniencias, ni conspiraciones, ni tonterías, nada de nada, solo amor por el Valencia CF y ganas de opinar y aportar elementos de jucio. Hable por ud. que vive de escribir y opinar sobre el Valencia, y díga qué intereses defiende, pero no pretenda hacerlo extensivo a aficionados que no solo no ganan nada, sino ponen su dinero para ver y animar al equipo.

Por otra parte, Unai no está últimamente valiente ni mucho menos. Unai, una vez más, está haciendo cosas que muchos creemos lógicas porque no ha tenido más remedio. Por decirlo así, está haciendo de la necesidad, virtud, y a que parezca valentía contribuyen los que lo jalean como si fuera una gran demostración de ello. En estos momentos a Unai le están salvando el culo los "jugadores desaprovechados", por usar palabras de Baraja, y saben de sobra que están ahí por las ciscunstacias y no porque su entrenador crea en ellos. Para que se entere señor Aleixandre, Jordi Alba juega ahora porque Alexis se lesionó en la media parte contra el Racing y no había nadie más, como en el chiste, y se vació y demostró sus buenas cualidades a todos, algo que no había podido hacer hasta ahora. Si no fuera por esa concatenación de bajas y sanciones se mantendría en el ostracismo más absoluto. Fernándes lo mismo, está ahí porque no ha habido otro remedio, no porque Unai crea en él e intente aprovechar las virtudes que le convirtieron en el mejor mediocentro del año pasado. Y lo mismo pasa con Maduro, que siempre está ahí cuando se le necesita para inmediatemente después desaparecer de nuevo. Tantos uno como otros, ejemplos que ud. pone de la valentía de Unai, juegan como parches ocasionales en posiciones que no son las suyas y sólo su predisposición e implicación, muy discutida en el caso de un Fernándes que algo malo debe haber hecho a algunos para que le tengan tanta inquina, ha hecho que salgan del aprieto con relativa soltura. No la valentía del entrenador, que brilla por su ausencia y es uno de los argumentos que utilizamos muchos para "arrear" a Emery, aunque ud. diga a quien le quiera creer que no los hay.

Por último, creo que es sumamente triste que un periodista de su clase, se supone, se comporte de forma tan revanchista. Hable ud. de fútbol señor mío, que seguro que sabe más de lo que aparenta, dé noticias, opine con elegencia si sabe, pero permita ud. que otras personas tengan opiniones distintas a las suyas sin pretender que por ello sean pájaros de paso, aves de rapiña y aguiluchos disecados, por que al final lo que aparenta es que el único que debería estar disecado es ud.

jueves, 18 de marzo de 2010

Premio en el Casino de Helserkirchen

Derrengado estoy. Un cuarto de hora escaso después de acabar el partido entre el W.Bremen y el Valencia CF. sólo se me ocurre respirar profundamente y recuperar el resuello. Como muchos en Valencia, estoy bastante liado con las Fallas, así que por una vez, y de verdad, voy a ahorraros el ladrillo.

Hoy nuestro Valencia ha jugado a la ruleta en el Casino de Helserkirchen, y afortunadamente ha ganado. Muchos hablan ya de partidazo, pero a mi me ha parecido más absurdo que bueno. Quizá mañana lo vea de otra forma, pero en este momento me cuesta recuperar la sonrisa después del mal rato que he pasado. El fútbol de élite no es lo que hemos visto hoy, dos equipos alocados, desorganizados, anárquicos y a la buena de dios. El Valencia ha aprovehado la enorme temeridad del W.B, pero no ha sido capaz de cerrar medianamente bien su portería, tanto que, a pesar de encajar 4 goles, César ha hecho paradas portentosas que, junto a la efectividad de Villa y Silva han conseguido que nos tocara la lotería. Hemos visto, probablemente, dos de los sistemas defensivos más desastrosos de Europa. Al menos de equipos de primer nivel.

En fin, hemos pasado, me alegro como el que más, y toca esperar rival. Lo bueno de que te toque la lotería es que ahora todo está bien, somos cojonudos, partidazo y todo lo que quieran.

Pero a mi aún no se me ha pasado el susto.

domingo, 14 de marzo de 2010

Lo normal y lo risible

En días como hoy me parece una putada ser un declarado y aplicado crítico de la figura de David Albelda, lo que se ha dado en llamar antialbeldista vamos. Si no lo fuera todo sería mil veces más fácil, podría hacer el análisis simplista y sumamente ventajista de que el Barcelona nos ha ganado porque Albelda se ha lesionado y ha tenido que ser sustituido por el inútil de Manuel Fernándes, que es lo que vamos a escuchar hasta la saciedad.

Pero no, no ha sido así, por mucho que se empeñe maríasantisima. Hoy el Valencia ha perdido no porque un jugador mediocre se haya lesionado, si no porque, a día de hoy, a falta de genialidades tácticas y a pesar de contar con una buena plantilla, al Valencia sólo le llega para tutear al Barça cuando pone en juego el máximo trabajo físico, concentración y motivación, vamos, esas ganas que no siempre ponen. Y cuando deja de poder hacerlo al máximo porque físicamente no llega, el Barcelona te pasa por encima exactamente igual que a cualquier otro equipo.

El Valencia ha perdido porque ha pagado en la segunda una primera parte magnífica, plena de presión, anticipación y ayudas, trabajo a destajo tapando jugadores y pases, y en definitiva, digna de elogio en cuanto a todo lo que debería ser mínimo exigible, trabajo, motivación y predisposición. Además con la calidad de grandes jugadores con una precisión en los pases propios no muy habitual en otros eqiupos, lo que ha conseguido poner en ciertos aprietos a un temible FCB.

De hecho, en la reanudación, varios jugadores que habían estado pletóricos y brillantes, casos de Miguel, Silva, Pablo, Alba o Banega, se han vaciado y han corrido tras el balón pero no han podido hacer más que eso. El Valencia de la segunda parte estaba desorganizado y sobrepasado porque no podían mantener en ningún caso el despliegue de la primera parte, y el Barça ya ha podido hacer su juego habitual de rondo contínuo hasta ver el agujero rival, y más si cuentan con un jugador excepcional e imparable como Messi, que entra en las defensas con una facilidad pasmosa.

Lo triste de esto, es que si el Valencia jugara contra rivales como el Racing, por nombrar el último que nos ha tuteado, con las mismas ganas y predisposición que en la primera parte de hoy, no estaríamos echando de menos un montón de puntos que no tenemos. Perder contra el Barça incluso haciendo un buen partido entra dentro de lo aceptable, empatar contra el Racing en casa haciendo un partido lamentable es inaceptable, hay que darse cuenta.

Como anécdotas simpáticas, Emery va y pone a Zigic justo en el peor día, cuando al Valencia sólo le quedaba el recurso del pelotazo esporádico, pero no lo pone cuando el rival está metido en su propia área, cosas de un estudioso del fútbol. Además, ha hecho lucir el brazalete de capitán a Miguel, supongo que aplicando algún tipo de lógica caótica emerysta, un jugador que en ningún caso merece tal honor, aunque tampoco es para montar el pollo que montan algunos.

En fin, lo mismo da. El Barça nos ha ganado, entra dentro de lo normal, y a Albelda algunos ya lo comparan en determinación con Villa, entra dentro de lo risible. Pero bueno. sigan, sigan...

lunes, 8 de marzo de 2010

A qué juega el Valencia? (2ª parte)

Acabo de llegar de pasar frío en Mestalla y, como se suele decir, "estoy más caliente que el tío de la tiza..." No es el mejor momento para postear, pero últimamente tengo muy poco tiempo y quiero aprovechar para actualizar cuando puedo. El caso es que, si me lo preguntaba en la victoria ante el Getafe, después de lamentable partido ante el Racing me sigo haciendo la misma pregunta, a qué juega el Valencia?

En serio, que un voluntario me explique a qué narices se supone que jugamos o queremos jugar. Hoy la primera parte ha sido muy floja y la segunda directamente penosa. La actitud de algunos jugadores ha sido como para plantearse muchas cosas. Pero con todo y con eso, aun estoy intentando entender cómo es posible que, un equipo en que juegan unos a los que han dado en llamar "los bajitos", se han pasado todo el partido colgándose balones a ver quién lo pillaba al vuelo. En serio, es de locos. El juego del Valencia es de un triste e insulso que asusta.

Zigic no juega por decreto ley, y sin embargo todo el juego del Valencia se basa en mandar balones por alto, una y otra vez, sin descanso, balon por alto va, balón por alto viene. Ni creación, ni juego raso, todo por alto y a lo que salga. En vez de jugar al pie, al juego rápido y conbinativo que mejor podría aprovechar las cualidades de los nuestros, jugamos como si tuviéramos a Zigic, solo que no juega nunca. Y claro, la defensa rival tiene un chollo.

Hoy, ante un Racing inocente,mediocre e inofensivo, se ha podido ganar y perder con toda tranquilidad, fruto de una defensa nerviosa y a la que Tchité siempre ha ganado por arriba, una media de circunstancias que no lo ha hecho mal del todo para lo que se les puede pedir sin jugar apenas, y unos delanteros que han ayudado poco en defensa y han estado poco menos que indolentes en ataque. Villa ha tenido dos ocasiones muy claras de esas que un delantero de su clase no puede fallar, pero Moyá ha tenido una noche de lucimiento en que ha sacado al menos 3 balones de gol, y que casi se puede decir que ha conseguido un punto por si mismo.

En fin, creo que divago un poco, pero mi capacidad de entendimiento y análisis (caso de haberla) debe estar mermada por el cabreo quer tengo, y no merece la pena. Como de costumbre, el que quiera ver la botella medio llena lo hará, ya sé que todo se puede justificar si se quiere, pero yo, que llevo viendo la botella medio vacía toda la temporada, tengo muy malas sensaciones y espero que los negros presagios que se me ocurren en este momento sean sólo fruto del mosqueo.

domingo, 28 de febrero de 2010

Los puntos sobre las íes.

No pude ver bien el partido y no tengo elementos de juicio suficientes para mi habitual ladrillo, así que me lo ahorro y os lo ahorro. Pero hay algunas cosillas que quiero puntualizar.

- Marchena es un gran profesional, menos cuando no lo es. Lo de ayer es otra de sus "idas de olla" inexplicables e injustificables. Por tanto, que no lo intente, que pida perdón como mucho, y que el club estudie una sanción interna merecida. A ver si se da cuenta de que es un profesional que juega en un club profesional que se juega mucho en cada partido como para ir haciendo tonterías infantiles.

- Manuel Fernandes no haría un gran partido, pero creo que, excepto César, no lo hizo nadie. Querer cargar las tintas contra un jugador que es mucho mejor de lo que aparenta actualmente, que está de facto fuera del equipo y no ha jugado ni los minutos de la basura, al que se tiró a media temporada y está aqui a su pesar porque sabe de sobra que ni se cuenta con él ni nadie está dispuesto a darle el beneficio de la duda, es de ser muy mediocre o muy malintencionado. Y de ambas cosas andamos sobrados por valenciastán (cortesía de Checheche) Está claro que mientras haya cabezas de turco ad hoc no hay que mirar más allá.

- Si, ya lo sé, yo no soy gran cosa como analista "jurgolístico", pero los que llegan a la conclusión de que ayer perdimos porque no jugaba Albelda no son mejores que yo. La diferencia es que yo hago esto por amor al arte, y esos otros lo hacen como medio de vida. Si, un periodista que habla de un equipo no tiene porqué ser de ése equipo, ya sé que el periodismo es un negocio privado y cada cual lo gestiona como piensa que le va a dar más réditos, pero es que con cosas así se demuestra que sólo son de ellos mismos y sus amigos, porque como analistas y opinadores de fútbol son tan válidos como mi abuela que no tiene ni puta idea, con la diferencia de que mi abuela no tiene intereses de ningún tipo.

- Manolo Llorente es lo que se llamó "un mal menor". No él, sino lo que representa. A mi no me parece mal como parche en espera de tiempos mejores, pero que haga un esfuerzo por hacer y decir cosas que no dén vergüenza ajena. Decir que está muy contento con la actitud ayer de los jugadores es ridículo, absurdo, estúpido. Dar un palo cuando toca es lo que toca, y no darlo cuando toca es de mediocres.

- Emery al fin ha hecho declaraciones presentables en la derrota. No hay que machacar a la plantilla, pero hay que señalar cuando no dan lo que deben. Mostrar carácter está bien para variar, y supongo que no por ello van a dejar de hablarle sus amiguitos futbolistas. Por cierto, si ya de paso aprendiera a optimizar los recursos humanos a su alcance, igual no habría que ver como jugadores marginados deben ser los salvadores de la patria en según qué circunstancias. Echar a los leones a tus jugadores sí te puede acarrear alguna enemistad majo, aunque, claro, la amistad de los que interesa la tienes asegurada.


Al final ladrillo. La cabra tira al monte.

viernes, 26 de febrero de 2010

Reválida superada

Qué partido el de ayer! El Valencia pasó la eliminatoria ante el Brujas a base de casta y fe, ayudado por una afición volcada que llevó en volandas al equipo. Una eliminatoria que tuvo que resolver mucho antes, pero que llegó a la incertidumbre de la prórroga, y menos mal que no hubo que llegar al dramatismo de los penaltys... Los jugadores del Brujas, también hay que decirlo, eran más inocentes que La abeja Maya, y crearon muy poco peligro pese a que el Valencia tuvo fases de desbarajuste y cansancio.

Me gustaron muchas cosas, a saber:

- Unai demostró personalidad y valentía, algo que no hace casi nunca. El Valencia comenzó con un esquema sorprendente que pretendía finiquitar la eliminatoria en la primera parte. No salió bien, por mala suerte y aciertos del portero rival, pero pudo acabar facilmente 4-0. Después quiso modificar y racionalizar el dibujo para ganar consistencia, y lo logró. Ayer si que influyó para bien en el devenir del partido, y es justo reconocerlo. En cuanto a los cambios, yo no entendí alguno en el campo, pero lo cierto es que acertó, con lo que hay poco que decir esta vez. Mención especial a la decisión sobre el portero, una decisión muy dificil. Aunque yo habría mantenido a Moyá, debo decir que César salvó al menos un gol cantado de esos que Moyá, nervioso y dubitativo, habría encajado con toda probabilidad, y sólo por eso ya se justifica el cambio. Hasta las declaraciones pre y post-partido de Unai fueron esta vez ambiciosas, coherentes y razonadas, lejos de su habitual colección de tópicos y frases vacías.

- El equipo, tras una primera media hora de fútbol de alta escuela, se vino abajo física y tácticamente, y tuve la impresión de que en la segunda parte lo íbamos a pasar mal. Sin embargo, y aunque se vió fundidos a algunos jugadores, sobre todo a Pablo y Miguel que se habían vaciado subiendo y bajando las bandas, no sé de dónde sacaron aire y fuerzas para continuar dando el callo. La piña que hicieron al principio de la prórroga me emocionó, y creó una especie de simbiosis que sirvió para insuflar fuerzas y fe a todos, jugadores y afición.

- La actitud de todo el equipo fue irreprochable. Casi todos tuvieron buenas actuaciones, con altibajos, todo hay que decirlo, pero se dejaron la piel corriendo y peleando cada balón, e incluso si hubieran quedado eliminados no se podría poner el mínimo pero a la actitud. Así y todo, hubo algunos muy destacables. Miguel ya no sorprende, es capaz de lo mejor y lo peor, y ayer volvió a hacer un partidazo. Dealbert de nuevo demostró ser una fiera, acorralando y encimando siempre al rival y sacando un balón tras otro con su estilo desgarbado pero súmamente eficaz. Marchena demostró una clase imperial, sobrado por momentos, como si viera el partido a cámara lenta, tipo Matrix. Pablo, que parecía acabado cuando calentaba Joaquín, se quedo sorprendentemente en el campo, y al final fue el que resolvió el partido con dos goles magníficos. Albelda, si, Albelda, primero en esa posición de pseudo-líbero, y después trabajando en medio campo, lo hizo muy bien, aunque de nuevo mostró a las claras sus carencias como apoyo en la construcción, lo que a menudo lastra la creación.

- La afición estuvo de 10. Quizá porque no era exactamente la habitual, quizá porque intuyó que el equipo necesitaba apoyo extra para seguir luchando, quizá porque tiene ilusión por un título que ganamos no hace mucho, por lo que sea, el caso es que ayer el empuje de la afición fue de verdad un jugador extra sobre el campo. Magnífico ambiente en la grada, "patint com sempre", pero con fe y animando incansablemente.

Entre lo que no me gustó está el hecho de que algunos jugadores están infrautilizados y parecen perdidos para la causa, algo en el debe del entrenador. Tampoco me gustó mucho al árbitro, demasiado chulo y anticasero para lo que es habitual, permitió el juego duro del Brujas y tomó demasiadas decisiones equivocadas en contra del Valencia.

Resumiendo. Esta era una reválida que el Valencia y Emery han pasado con nota. Cada momento es único, vendrá la siguiente eliminatoria y La Liga y habrá que pasar más reválidas, pero ayer fue una piedra de toque que ha supuesto un subidón de autoestima y autoconfianza del equipo. Yo soy y sigo siendo crítico con el entrenador, pero si consigue que lo de ayer no sea flor de un día, estoy dispuesto a empezar de cero y replantearme su labor. Pero eso sí, que acierte y mantenga al equipo alto de motivación y actitud, porque ése es el camino.