Pues se acabó el sueño, un sueño que ha acabado siendo de nuevo una pesadilla. El Valencia no estará en Champions, y de forma completamente merecida. Incluso si se clasifica finalmente para la UEFA, estará por encima de sus merecimientos, así de simple. Si se quiere, se puede decir que el año pasado casi bajamos a 2ª y éste hemos luchado por Europa, pero es un argumento viciado, lo del año pasado fue coyuntural, propio de una guerra en el vestuario y ajeno a causas puramente deportivas, y por tanto no se debe comparar para pretender una mejoría falsa.
Hoy hemos visto, para mi, la demostración clara de los males de esta temporada. La palabra clave es... personalidad. Concretamente la falta de personalidad, que nos ha llevado de nuevo a hacer una temporada mediocre. Mediocre como su entrenador, y tan mediocre como los dirigentes.
Qué aporta un entrenador a su equipo? Pues básicamente personalidad. Los sistemas son todos igual de válidos, cualquier sistema es bueno si se hace con convicción y sabiendo llevarlo a la práctica con determinacion y trabajo.Y por contra, cualquier sistema es malo si se hace con dudas y bandazos, queriéndo se más político que entrenador, queriéndo ser más simpatico que resolutivo, pretendiendo agradar en vez de decidir lo mejor.
La clave es la personalidad, en este caso la falta total de ella. Emery, si algo ha demostrado, es que no tiene ni pizca de personalidad, que este equipo y el vestuario le exceden, le sobrepasan, y ha acabado naufragando queriéndo contentar a todos los que él cree que deben estar contentos, en vez de dirigir al equipo con firmeza y convicción. El Valencia necesita un entrenador que venga a enseñar en vez de aprender, un entrenador que venga a solucionar en vez de claudicar, un entrenador fuerte y serio, que mande, organice y resuelva, y no un buen chico con más predisposición y buenas intenciones que capacidad organizativa y resolutiva. Carácter, hace falta carácter.
Emery no tiene el mínimo de personalidad para manejar este barco, ha dado muestras desde el principio de no saber dónde está metido, ni ha demostrado conocimientos, ni autoridad, ni sabe explicarse, ni convence a nadie. Es un aprendiz, un meritorio al que incluso entrenadores aun más inexpertos que él le han ganado la partida.
A mi me da verdadero miedo que, teniendo en cuenta que Emery no es el genio del fútbol que nos creímos, y que despierta ya muchas dudas a estas alturas, se le mantenga a pesar de todo y comience la temporada que viene entre dudas y bajo lupa, y a los 10 partidos, si la cosa no va bien, sea despedido y tengamos que fichar otro entrenador deprisa y corriendo, con un proyecto que no será suyo, y de nuevo, y por enésima vez, tiremos la temporada a la basura a las primeras de cambio.
De verdad, es para pensárselo muy, muy, muy bien. No sé qué plantilla tendremos el año que viene, no sé quién va hacer el equipo, cierto es que el Valencia sigue en una indefinición social importante, pero quien sea que tenga que tomar las decisiónes, que lo haga sabiendo que se juega la temporada que viene, porque se puede repetir lo que pasó con el ínclito QSF.
Creo que el Valencia se merece algo mejor, nos merecemos un equipo técnico que sepa a qué quiere jugar, que tenga los conceptos claros, que transmita seguridad, que enseñe, optimice y organice, que contagie capacidad, confianza y firmeza. Y eso el algo que Unai Emery, lo defienda quien lo defienda, ni tiene ni tendrá.
Y también hace falta alguien que haga todo eso desde la directiva, un director deportivo con las mismas ideas claras, carácter y arrestos para diseñar un proyecto y llevarlo a la práctica con resolución y firmeza, eligiendo para ello personas válidas y que transmitan seguridad y confianza a todos los niveles, y que sepan llevar a cabo una limpieza muy profunda del vestuario que hace falta desde al menos 3 años, algo que parece que no hay forma de hacer. El Valencia necesita una regeneración muy profunda a todos los niveles, y si no se hace seguiremos instalados en esta pesadilla que no se acaba.
Si, ya sé que dije que entrar en Champions podía no ser tan malo, pero es que la decepción es muy grande, no ya por la clasicicación o no, si no porque las sensación es muy mala y tengo miedo de que el año que viene vuelva a ser una pesadilla. Y van...
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sábado, 23 de mayo de 2009
miércoles, 20 de mayo de 2009
El que no se consuela es porque no quiere
Debe ser que me gusta llevar la contraria, o que simplemente me parece interesante polemizar, porque si no, no se entiende que cuando todos ven negro yo vea blanco, o como poco gris clarito.Y no es porque no sea una competición muy atractiva, que lo es, con sus estrellitas y toda su parafernalia y su caché, compitiendo contra los mejores de Europa, con la musiquita esa que te carga las pilas, con los partidos entre semana que hacen que la temporada sea una montaña rusa con partidos contínuos y sin tiempo para el descanso, con el dinero que deja en las arcas de los clubes...
Aunque lógicamente cualquier dinero es bueno y conveniente, es tantísima la deuda del Valencia que la Champions sería poco más que una aspirina para alguien que tiene un cáncer terminal. Para aclararnos, el dinero que se puede ganar es, según creo, unos 4 o 5 millones por jugar la fase de grupos, y unos 25 caso de ganarla. Si partimos de la base de que no solo es que no la ibamos a ganar si no que a duras penas vamos a ser competitivos para llegar algo lejos, y que siendo el 4º te toca jugar una eliminatoria que este año se presume más peligrosa y te puede dejar fuera, tampoco es que la ilusión de jugar la máxima competición europea nos deba nublar la vista. Además, ya se sabe que cuando el club gana dinero compitiendo, los jugadores quieren su "mordida", y de hecho se llevan un muy buen bocado en primas de ese dinero que al final no es tanto.
Así que, si entramos en Champions bien, nos alegraremos de tener partidos entre semana al más alto nivel, y llegaremos hasta donde se pueda, sin exigencias pero con ilusión. Pero si al final no hay Champions League, habrá que ser realistas y no hacer dramas, y ser conscientes de que la verdadera Champions para el Valencia será la de deshacerse de muchos jugadores que nos sobran y nos condicionan, vender si no hay más remedio algunas estrellas al mejor precio, y dedicarse a hacer una reestructuración deportiva muy profunda y ya hace tiempo necesaria. Y de ahí hacia un nuevo Valencia saneado y fuerte, que éste ya hace tiempo que está podrido y echando un tufo muy desagradable.
Y todo esto incluso sin perjuicio de que mañana compre el club el señor millonazos o se vendan las famosas parcelas y nademos en la abundancia. Sea como sea, el Valencia necesita regenerarse, y puede que no sea un drama si no casi una ayuda no estar metidos en más competiciones de las estrictamente necesarias.
Si, lo sé, el que no se consuela es porque no quiere.
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