Se acabó la historia de Inversiones Dalport, sus fabulosos 500 millones en bonos Ford USA, su web que se hacía sobre la marcha hasta que desapareció, y toda la ristra de desconcertantes y risibles detalles, un esperpento absurdo, ridículo y vergonzante desde el primer día, desde la mismísima rueda de prensa del egomaníaco y desquiciado Vicente Soriano, una astracanada a la deseperada, sin pies ni cabeza, sin pizca de rigor ni inteligencia, cutre como ella sola, una chapuza de dimensiones colosales, sólo al alcance de personajes propios del teatro del absurdo o comedias hilarantes tipo "Atraco a las 3", aunque sin sus personajes entrañables.
A falta de algún último intento por vía judicial a la desesperada en forma de inpugnación de la ampliación o vete a saber qué tipo de triquiñuela legal, cosa realmente poco probable, y de que la ampliación se complete con la gran jugada de depositar las acciones en la fundación, Inversiones Dalport, Juan Bautista Soler y Vicente Soriano y acólitos, son historia, la historia más negra, inepta, verbenera y absurda del Valencia CF.
Estos últimos meses, el valencianismo ha vivido unos meses de locos, y se ha posicionado entre los incrédulos recalcitrantes que no han dado ni un ligero margen de credibilidad a tan nefastos personajes, entre los que me incluyo, y los que han creído en la posibilidad de que, a pesar del tufo a podrido, todo fuera cierto, magnífico y estupendo, y pedían paciencia y mansedumbre, con una mezcla de ilusión e ingenuidad dificil de combatir. Bueno, pues se acabó, por fin, y hasta los más crédulos han comprobado que de donde no hay no se puede sacar, que lo que parecía estiércol y olía a estiércol, era auténtico estiércol del más maloliente y asqueroso.
En fin, ya está, se acabó la ópera bufa, se acabó Dalport, se acabó Victor Vicente Bravo, se acabó Vicente Soriano "el embastaor". Ahora sólo cabe esperar que la ampliación se cubra y que las cosas se hagan honestamente y con sentido común, buscando lo mejor para el club, sin chanchullos ni pelotazos, y que el Valencia CF salga reforzado y pueda encarar el futuro asumiendo las dificultades pero con esperanza.
Y otra cosa, supongo que nadie tendrá ganas de meterse en líos y se pondrá en práctica algún tipo de código de caballeros no escrito, pero JB Soler, un bobo bienintencionado pero profundamente inútil y destructivo, y sobre todo Vicente Soriano, un personaje nefasto, egoísta, mentiroso y malintencionado, merecen que se les busquen las cosquillas y se les pidan daños y perjuicios por todo el daño que han hecho al club, cuantificable y concreto, y paguen sus desmanes y embrollos con algo más que la pérdida de poder en club y el valor de sus acciones. No estaría mal que por una vez se aplicara también la justicia humana, que la divina ya les ha puesto donde deben estar, en la galería de los horrores valencianista como parte de su historia más negra.