Que la Liga española está en declive es un hecho. Siempre hay gente en los mundos de Yupi que vende éxito y lo ve todo maravilloso, que se tapa los ojos y ve sólo lo que quiere abriendo un poco los dedos de la mano, pero es un hecho para cualquiera que quiera verlo. La Liga española es YA una pantomima, se reduce a dos equipos omnipotentes y omnipresentes, que reinan por encima de todos los demás de forma insultante y avasalladora, y compiten una liga propia. El abismo con los demás es cada vez más y más insalvable, y la que se podría llamar 'clase media' en cuanto a clubes se refiere está desapareciendo. Los equipos que históricamente han disputado los títulos a los dos transatlánticos ya no pueden hacerlo, pues ligas más pujantes como la inglesa o alemana, y pronto otras, se llevan a sus mejores jugadores sin remedio. Así, tienen que estar siempre reinventándose, muy lejos de la competitividad necesaria.
Justo lo que SÍ han evitado esas otras ligas, que han sabido generar ingresos para TODOS con una competición interesante, disputada y, sobre todo, razonablemente equilibrada. Esas ligas que hace bien poco no hacían ni sombra a la española, ahora le pasan por encima sin piedad, clubes antes poco sugestivos se disputan como hienas los mejores jugadores de la Liga española porque pueden comprarlos, les pueden pagar mucho más y su Liga SÍ es atractiva. Ahí estamos ya, la Liga española es la cantera de los clubes ricos europeos de ligas que han sabido reconvertirse, reinventarse y hacer las cosas bien.
En España, mientras, los medios sólo dan bola a RM y FCB, los demás clubes tragan y aceptan las migajas que sobran para sobrevivir, y mientras la Liga se va muriendo. No es hora de hacer algo?
Mostrando entradas con la etiqueta Deportes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Deportes. Mostrar todas las entradas
martes, 23 de julio de 2013
lunes, 5 de noviembre de 2012
Y quién sanciona a los árbitros?
Los árbitros. Esos personajes que, a pesar de no abrir la boca, están siempre en boca de muchísima gente. Los árbitros, esos personajes que imparten 'justicia', así, entre comillas. Los árbitros, esos personajes chulos, prepotentes y sobrados que hacen 'lo que les da la gana', también así, entre comillas.
Ahora los árbitros y sus comités se han puesto duros. Castigan con extrema severidad cualquier gesto o actitud que consideren inapropiada, demasiado vehemente o generadora, pásmate, de violencia. Ellos, unos tipos capaces de soliviantar a todo un estadio con sus aspavientos, desplantes y bravuconadas. Capaces de 'dejar correr' lo que sea si se trata de RM o FCB para no estar en las portadas al día siguiente, mientras sulfuran y castigan sin recato a otros clubes y aficiones de 'provincias' que no les producen temor alguno. Capaces de dejar sin sanción actitudes y/o expresiones sobradamente provocadoras de dirigentes, entrenadores y jugadores de los equipos mimados mientras ajustician a otros por tonterías mil veces menos sancionables. Ellos, que se escudan en lo de 'tenemos derecho a equivocarnos' pero no consienten errores en los demás. Los árbitros, esos personajes que mangonean a su antojo partidos y hasta competiciones cada 2x3.
Y a ellos quién les sanciona? Sus actitudes y gestos vehementes, provocadores, desmedidos y chulescos, generan siempre controversia y violencia, mucha más que cualquiera de los que juzgan con arrogante intolerancia. Pero a ellos no los sanciona nadie salvo ellos mismos en caso de quejas 'influyentes', tienen patente de corso, libertad para mangonear, provocar y reírse de todos. Los que exigen respeto y que se acate su 'justicia' con resignación y sumisión podrían empezar por comprender que no son los únicos con derecho a errar. Pero son ellos, los árbitros, esos personajes arbitrarios que se creen por encima de todo y de todos.
Ahora los árbitros y sus comités se han puesto duros. Castigan con extrema severidad cualquier gesto o actitud que consideren inapropiada, demasiado vehemente o generadora, pásmate, de violencia. Ellos, unos tipos capaces de soliviantar a todo un estadio con sus aspavientos, desplantes y bravuconadas. Capaces de 'dejar correr' lo que sea si se trata de RM o FCB para no estar en las portadas al día siguiente, mientras sulfuran y castigan sin recato a otros clubes y aficiones de 'provincias' que no les producen temor alguno. Capaces de dejar sin sanción actitudes y/o expresiones sobradamente provocadoras de dirigentes, entrenadores y jugadores de los equipos mimados mientras ajustician a otros por tonterías mil veces menos sancionables. Ellos, que se escudan en lo de 'tenemos derecho a equivocarnos' pero no consienten errores en los demás. Los árbitros, esos personajes que mangonean a su antojo partidos y hasta competiciones cada 2x3.
Y a ellos quién les sanciona? Sus actitudes y gestos vehementes, provocadores, desmedidos y chulescos, generan siempre controversia y violencia, mucha más que cualquiera de los que juzgan con arrogante intolerancia. Pero a ellos no los sanciona nadie salvo ellos mismos en caso de quejas 'influyentes', tienen patente de corso, libertad para mangonear, provocar y reírse de todos. Los que exigen respeto y que se acate su 'justicia' con resignación y sumisión podrían empezar por comprender que no son los únicos con derecho a errar. Pero son ellos, los árbitros, esos personajes arbitrarios que se creen por encima de todo y de todos.
lunes, 1 de octubre de 2012
De razón e hipocresía
El sevilllismo se queja amargamente del robo practicado por el trencilla de turno y que benefició, como es costumbre cuasi milenaria, a uno de los 2 enormes clubes de esta liga, en este caso al FCB. Y lo hacen con toda lógica. La Liga española es coto privado de ambos transatlánticos, que ante la duda siempre son beneficiados, para luego excusar tan tendenciosas decisiones de la manera más burda y descarada, porque los voceros de ambos se encargan de contar la feria como les conviene, soslayando y riéndose de los demás equipos y abundando en su guerra privada, que es lo que les interesa para mantener, ambos, y sin más gallos en el corral, la supremacía absoluta. En esto y el reparto televisivo aplaudo al sevillismo.
Sin embargo, es indigno y fariseo quejarse de la expulsión de Medel. La acción de Cesc es sin duda alguna exagerada, una añagaza para engañar, o casi mejor, para dar argumentos al árbitro y que éste se encargue del resto. Pero el Sevilla y el sevillismo en la puta vida pueden quejarse de algo así cuando son maestros con grado Cum Laude en el miserable arte de hacer teatro y excusarlo con lo de 'todo vale'. Este vídeo es bastante gráfico. Navarro y Spahic haciendo teatro del bueno
Aplaudo la lucha del sevillismo contra el reparto televisivo y las injusticias arbitrales que siempre benefician a los 2 mismos clubes, pero que no vengan ahora con la hipocresía de criticar lo que hizo Cesc, porque ellos lo hacen mil veces Más y Mejor. Los valencianistas sabemos mucho, muchísimo sobre injusticias arbitrales y robos descarados, más que el Sevilla de largo, y de sevillistas miserables y marrulleros, también. La hipocresía en este caso es obvia, que se miren el ombligo antes de porner el grito en el cielo.
Sin embargo, es indigno y fariseo quejarse de la expulsión de Medel. La acción de Cesc es sin duda alguna exagerada, una añagaza para engañar, o casi mejor, para dar argumentos al árbitro y que éste se encargue del resto. Pero el Sevilla y el sevillismo en la puta vida pueden quejarse de algo así cuando son maestros con grado Cum Laude en el miserable arte de hacer teatro y excusarlo con lo de 'todo vale'. Este vídeo es bastante gráfico. Navarro y Spahic haciendo teatro del bueno
Aplaudo la lucha del sevillismo contra el reparto televisivo y las injusticias arbitrales que siempre benefician a los 2 mismos clubes, pero que no vengan ahora con la hipocresía de criticar lo que hizo Cesc, porque ellos lo hacen mil veces Más y Mejor. Los valencianistas sabemos mucho, muchísimo sobre injusticias arbitrales y robos descarados, más que el Sevilla de largo, y de sevillistas miserables y marrulleros, también. La hipocresía en este caso es obvia, que se miren el ombligo antes de porner el grito en el cielo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)